Una necesidad imprescindible de los seres humanos es la habitabilidad. Durante largo tiempo la labor de generar espacios habitables recayó en los profesionales del campo del diseño (arquitectos); quienes respaldados en su formación crearon soluciones sin involucrar a la gente que las utilizaría.
A nivel global el concepto de participación toma fuerza durante la década de los 60 cuando la gente no satisfecha con las alternativas, empieza a involucrarse en los procesos que darán respuesta a sus necesidades.
Esto ha sido causa de adecuaciones constantes en los espacios habitados, puesto que al ser diseñados estandarizadamente son evaluados hasta que son utilizados y es cuando la gente empieza a modificarlos. El 90% de estas adecuaciones son consecuencia de decisiones esporádicas de los propietarios, sin plan ni asesoramiento profesional.
Es decir, la sociedad ha comenzado a prescindir de nuestros servicios.
Surge entonces el diseño participativo como facilitador del diálogo entre la gente y los profesionales. Su constante evolución ha permitido que sus herramientas y métodos sean mejorados a partir de su aplicación; además de que su campo de acción se ha expandido, ya no solamente se ocupa del tema de vivienda, sino de la conformación del barrio e incluso de ciudad, lo actualmente llamado Producción Social del Hábitat.
Hasta ahora se observa que la participación genera identidad, solidaridad, sentimientos de pertinencia y compromiso con el espacio habitable; pero ¿hacia donde se dirigirá la participación hacía el 2050?
domingo, 31 de octubre de 2010
jueves, 16 de septiembre de 2010
Diagnóstico de espacios hospitalarios
La necesidad de espacios dedicados a la salud, existe desde los inicios de la sociedad organizada, incluso en momentos de recesión, las características de esta necesidad son específicas y evolutivas, es decir, al paso del tiempo cambian y se complementan, al grado de dictar programas especiales para cada rama de la medicina y su práctica.
La creación de espacios hospitalarios, se limitó en una primera etapa histórica a la adaptación de construcciones existentes, las actividades que en ellos se realizaban eran complementadas con accesorios y mobiliario de uso común, la experiencia era el principal punto de partida para materializar programas de funcionamiento y ordenamiento de servicios generales, de esta forma se repetían esquemas que funcionaba en todos los casos, cambiando muy poco de un lugar a otro; en la actualidad, este esquema de trabajo es obsoleto y se requiere que un equipo que reúne a distintas disciplinas para la planeación y realización de estos proyectos.
La creación de espacios hospitalarios, se limitó en una primera etapa histórica a la adaptación de construcciones existentes, las actividades que en ellos se realizaban eran complementadas con accesorios y mobiliario de uso común, la experiencia era el principal punto de partida para materializar programas de funcionamiento y ordenamiento de servicios generales, de esta forma se repetían esquemas que funcionaba en todos los casos, cambiando muy poco de un lugar a otro; en la actualidad, este esquema de trabajo es obsoleto y se requiere que un equipo que reúne a distintas disciplinas para la planeación y realización de estos proyectos.
Ponerse en los zapatos del otro
Un proyecto representativo en el ámbito de atención médica, es la Clínica de Salud para Nativos Americanos en Oakland, EUA, estos espacios se crearon a partir del diseño participativo, dirigido por el equipo del Arq. Michael Pyatok, que en conjunto con la comunidad de nativos americanos, quienes solicitaron el proyecto, lograron unir la experiencia técnica y la experiencia cultural, obteniendo resultados a partir de conocer las necesidades de la comunidad, en su desarrollo se integraron espacios, símbolos, y significados de valor para los nativos. Convirtiendo a esta clínica, en un claro ejemplo de la empatía que puede generar un espacio arquitectónico y la participación activa del usuario final.
Utopía y ciudades. Por: Aura Cruz
Las transformaciones que ejerce el ser humano sobre la tierra que habita, derivan de pensamientos a través de los cuales, cada cultura interpreta y codifica el mundo. La relación entre pensamiento y acción es un hecho innegable: en la medida en que interpretamos la realidad, también la organizamos. La manera en que una sociedad hace ciudad, impacta y transforma el territorio, como consecuencia de la cosmovisión que la rige.
El desequilibrio en la relación con su entorno genera enfermedades y deterioro social.
De una sociedad nativa, cuya comprensión del entorno nacía de la observación y su relación con éste, que incluso se auto concebía como integrante de un sistema mayor –la naturaleza–, se transformó en una ciudad moderna,con ideas preconcebidas, traídas de un territorio lejano y ajeno, ignorando el paisaje que se extiende ante los ojos; un paisaje lacustre no valorado.
Reinterpretar y reorganizar esta comprensión del entorno, es un premisa que permitirá imaginar un futuro donde el equilibrio entre pensar y hacer no ignore el contexto y por el contrario se retroalimenten.
El desequilibrio en la relación con su entorno genera enfermedades y deterioro social.
De una sociedad nativa, cuya comprensión del entorno nacía de la observación y su relación con éste, que incluso se auto concebía como integrante de un sistema mayor –la naturaleza–, se transformó en una ciudad moderna,con ideas preconcebidas, traídas de un territorio lejano y ajeno, ignorando el paisaje que se extiende ante los ojos; un paisaje lacustre no valorado.
Reinterpretar y reorganizar esta comprensión del entorno, es un premisa que permitirá imaginar un futuro donde el equilibrio entre pensar y hacer no ignore el contexto y por el contrario se retroalimenten.
Brasilia, la nueva capital
Brasilia es el resultado de un modo de vida urbano pretencioso; no nace como respuesta a cuestiones prácticas de sustentabilidad, como ocurre con el fenómeno urbano, en el que se irrumpe dentro de la evolución de asentamiento. Brasilia es la materialización de una idea, es la manifestación de una utopía, construir el futuro a través del presente. El Plan-Piloto creado por Lúcio Costa, ganador del concurso internacional para la construcción de la nueva capital brasileira, se construye con la colaboración del arquitecto Oscar Niemeyer, nada en la época de su construcción servía como modelo, Brasilia soñaba ser la mirada anhelada y nunca alcanzada por otras ciudades o al menos redefinir el horizonte del planeamiento urbano futuro, Lúcio afirma no haberse guiado por ningún modelo preexistente de ciudad.
Un reflejo de estas ideas innovadoras se puede encontrar en el Ministerio de Salud en Brasilia, creador de las reformas sanitarias, el financiamiento del SUS (Sistema Único de Salud) y la implementación del sistema denominado “Red Ambulatoria y Hospitalaria” encargada de alertas y atención a emergencias.
Un reflejo de estas ideas innovadoras se puede encontrar en el Ministerio de Salud en Brasilia, creador de las reformas sanitarias, el financiamiento del SUS (Sistema Único de Salud) y la implementación del sistema denominado “Red Ambulatoria y Hospitalaria” encargada de alertas y atención a emergencias.
Ciudades frontera
El término borde va más allá de su definición tradicional, la que trata de una separación geográfica y política, redefiniéndose como aquella que incluye otro tipo de separación: la económica y cultural.
Las fronteras siempre han tenido funciones significativas: protege a la población de un país de las amenazas exteriores, regula el flujo de entrada y salida de sus limites geográficos, y define la identidad socio-cultural dentro de las naciones-Estado.
Hoy en la era global, la conectividad, el libre mercado y la movilidad creciente, han hecho que las fronteras sean más flexibles, permeables y difusas. Existe un permanente sentido de urgencia en el control y seguridad del flujo de personas, información, moneda y bienes que cruzan las fronteras; que ha alcanzado un estado paradójico.
Entonces cabe preguntarnos ¿Cuáles serán los beneficios e inconvenientes que las fronteras tendrán en el futuro hacia la mejora del bienestar social mundial?
Las fronteras siempre han tenido funciones significativas: protege a la población de un país de las amenazas exteriores, regula el flujo de entrada y salida de sus limites geográficos, y define la identidad socio-cultural dentro de las naciones-Estado.
Hoy en la era global, la conectividad, el libre mercado y la movilidad creciente, han hecho que las fronteras sean más flexibles, permeables y difusas. Existe un permanente sentido de urgencia en el control y seguridad del flujo de personas, información, moneda y bienes que cruzan las fronteras; que ha alcanzado un estado paradójico.
Entonces cabe preguntarnos ¿Cuáles serán los beneficios e inconvenientes que las fronteras tendrán en el futuro hacia la mejora del bienestar social mundial?
Plan de mejoramiento barrial, La Habana
Cuba se encuentra en una batalla constante con los servicios de saneamiento básico, cuyo funcionamiento incide en la salud de la población. Entre los factores que potencian el deterioro físico y psico-socio-ambiental en la vivienda, se pueden citar, las malas condiciones estructurales y el hacinamiento; a lo que se puede sumar el ruido urbano, que influye en el grado de estrés de los ciudadanos.
Sin embargo, yendo atrás en la historia, desde el Triunfo de la Revolución en 1959, el desarrollo de la vivienda social en Cuba ha tenido como base conceptos que no han cambiado. A diferencia de lo que ha sucedido con la vivienda social en el resto del mundo, la vivienda social, habitada por la gran mayoría de la población, continúa siendo una responsabilidad del Estado, el cuál no es sólo un actor más o el facilitador del proceso, sino es el principal responsable de proveer a cada ciudadano una vivienda digna. Por consecuencia los habitantes se han involucrado muy poco con su hábitat.
El deterioro acumulado, las migraciones, las limitaciones económicas, y el descontrol urbano, han motivado el incremento del déficit cualitativo y cuantitativo habitacional, así como desequilibrios en el funcionamiento de sistemas urbanos. En consecuencia, las condiciones de vida se han agravado, sobre todo en zonas centrales densamente pobladas como en los municipios de Centro Habana y La Habana Vieja.
En este escenario surgen programas como los Talleres Integrales de Transformación de Barrios [TITB], preocupados por el rescate del patrimonio histórico, que han propuesto regulaciones para la transformación de las viviendas existentes, que suceden a partir de nuevas necesidades de espacios.
Los TITB son creados en los años 80, para canalizar y orientar las potencialidades de la población, mejorando las condiciones de vida en su propio barrio. Las tareas que han desarrollado, no son sólo de tipo constructivo, son también culturales y sociales; se han convertido en una importantísima herramienta para incitar a la participación de la población en el mejoramiento de su hábitat.
Sin embargo, yendo atrás en la historia, desde el Triunfo de la Revolución en 1959, el desarrollo de la vivienda social en Cuba ha tenido como base conceptos que no han cambiado. A diferencia de lo que ha sucedido con la vivienda social en el resto del mundo, la vivienda social, habitada por la gran mayoría de la población, continúa siendo una responsabilidad del Estado, el cuál no es sólo un actor más o el facilitador del proceso, sino es el principal responsable de proveer a cada ciudadano una vivienda digna. Por consecuencia los habitantes se han involucrado muy poco con su hábitat.
El deterioro acumulado, las migraciones, las limitaciones económicas, y el descontrol urbano, han motivado el incremento del déficit cualitativo y cuantitativo habitacional, así como desequilibrios en el funcionamiento de sistemas urbanos. En consecuencia, las condiciones de vida se han agravado, sobre todo en zonas centrales densamente pobladas como en los municipios de Centro Habana y La Habana Vieja.
En este escenario surgen programas como los Talleres Integrales de Transformación de Barrios [TITB], preocupados por el rescate del patrimonio histórico, que han propuesto regulaciones para la transformación de las viviendas existentes, que suceden a partir de nuevas necesidades de espacios.
Los TITB son creados en los años 80, para canalizar y orientar las potencialidades de la población, mejorando las condiciones de vida en su propio barrio. Las tareas que han desarrollado, no son sólo de tipo constructivo, son también culturales y sociales; se han convertido en una importantísima herramienta para incitar a la participación de la población en el mejoramiento de su hábitat.
Federación Uruguaya de Cooperativas de vivienda por Ayuda Mutua
El sistema cooperativo de viviendas por ayuda mutua ha probado ser un medio eficiente de acceso a la vivienda para los sectores de menos recursos. El sistema ha demostrado su viabilidad en momentos de crisis económica abatiendo costos y manteniendo los estándares constructivos.
Por otra parte, en el marco de la más profunda crisis urbana que ha padecido Uruguay, las cooperativas han solucionado la demanda de vivienda en una amplia gama de sectores populares con distintas características e identidades. Han gestado verdaderas "urbanizaciones" en zonas carentes de servicios y equipamientos colectivos. El sistema, puesto a prueba en términos de impacto social y ambiental, ha sabido resistir y transformarse en un verdadero generador de propuestas alternativas a los criterios de ordenamiento espacial existentes. Las cooperativas han construido en lugares inhóspitos verdaderas "colonizaciones" que familias aisladas serían incapaces de llevar a cabo. Zonas antes excluidas han sido incorporadas por las cooperativas a la trama urbana sin que por ello signifique un aumento en los costos.
Por otra parte, en el marco de la más profunda crisis urbana que ha padecido Uruguay, las cooperativas han solucionado la demanda de vivienda en una amplia gama de sectores populares con distintas características e identidades. Han gestado verdaderas "urbanizaciones" en zonas carentes de servicios y equipamientos colectivos. El sistema, puesto a prueba en términos de impacto social y ambiental, ha sabido resistir y transformarse en un verdadero generador de propuestas alternativas a los criterios de ordenamiento espacial existentes. Las cooperativas han construido en lugares inhóspitos verdaderas "colonizaciones" que familias aisladas serían incapaces de llevar a cabo. Zonas antes excluidas han sido incorporadas por las cooperativas a la trama urbana sin que por ello signifique un aumento en los costos.
La vivienda social en Santiago de Chile
En sus inicio, se describe a Santiago de Chile como un lugar lleno de prosperidad y amplios espacios para establecerse; al paso del tiempo, la creciente presencia del hombre transformó su entorno, al grado que las autoridades contemplaron la posible reubicación de su capital.
Las vías de comunicación, vivienda y servicios quedaron obsoletos ante la demanda siempre en aumento de su población, la problemática de Santiago de Chile similar a otros países de Latinoamérica, radica en su centralidad, configuración que crea las llamadas “Ciudades Borde” donde la carencia de escuelas, atención médica, jardines, parques, además de su ubicación a distancias considerables de las fuentes de trabajo, generan el deterioro en las relaciones sociales y la salud.
El gobierno enfrenta estas condiciones organizando diversas dependencias para trabajar en conjunto con la población, incluso con ayuda internacional, desarrollan y presentan programas de mejoramiento en el orden urbano y de producción arquitectónica, aprovechando el interés y la capacidad de organización de las familias chilenas, siempre dispuestas a participar y colaborar en unión para el mejoramiento de sus condiciones de vida. El sector salud representa un papel muy importante en este esfuerzo, pues a partir de sugerencias de la importancia de la salud de los individuos y su influencia en la familia y la sociedad, se modifican muchas de las políticas de desarrollo habitacional.
Las vías de comunicación, vivienda y servicios quedaron obsoletos ante la demanda siempre en aumento de su población, la problemática de Santiago de Chile similar a otros países de Latinoamérica, radica en su centralidad, configuración que crea las llamadas “Ciudades Borde” donde la carencia de escuelas, atención médica, jardines, parques, además de su ubicación a distancias considerables de las fuentes de trabajo, generan el deterioro en las relaciones sociales y la salud.
El gobierno enfrenta estas condiciones organizando diversas dependencias para trabajar en conjunto con la población, incluso con ayuda internacional, desarrollan y presentan programas de mejoramiento en el orden urbano y de producción arquitectónica, aprovechando el interés y la capacidad de organización de las familias chilenas, siempre dispuestas a participar y colaborar en unión para el mejoramiento de sus condiciones de vida. El sector salud representa un papel muy importante en este esfuerzo, pues a partir de sugerencias de la importancia de la salud de los individuos y su influencia en la familia y la sociedad, se modifican muchas de las políticas de desarrollo habitacional.
La Producción Social del Hábitat en México
En la Zona Metropolitana de la Ciudad de México; una de las aglomeraciones más grandes del mundo, los sectores de bajos recursos, se ubican en zonas irregulares, aquí emerge la autoproducción de la vivienda popular, consolidando las llamadas colonias o barrios populares.
El fenómeno de autoproducción, se adapta a las necesidades y posibilidades de la gente, les permite administrar sus recursos y tener la libertad de utilizarlos bajo sus propias decisiones. Sin embargo, en la mayoría de los casos donde no hay una asesoría técnica, los aspectos de habitabilidad (seguridad estructural, iluminación, ventilación, dimensiones y servicios mínimos) se atienden de manera deficiente y desencadenan problemas a largo plazo.
En este escenario la Producción y Gestión Social del Hábitat y la Vivienda, ha impulsado la participación, generando una dialéctica entre la gente y asesores técnicos, que buscan integrar estos asentamientos irregulares al tejido urbano. Una problemática inicialmente no resuelta en esta integración, es el servicio de salud, que temporalmente es solucionada con las llamadas “Caravanas de la Salud”, estaciones móviles diseñadas para cada especialidad, que cuentan con equipo especializado, personal médico y de enfermería.
El fenómeno de autoproducción, se adapta a las necesidades y posibilidades de la gente, les permite administrar sus recursos y tener la libertad de utilizarlos bajo sus propias decisiones. Sin embargo, en la mayoría de los casos donde no hay una asesoría técnica, los aspectos de habitabilidad (seguridad estructural, iluminación, ventilación, dimensiones y servicios mínimos) se atienden de manera deficiente y desencadenan problemas a largo plazo.
En este escenario la Producción y Gestión Social del Hábitat y la Vivienda, ha impulsado la participación, generando una dialéctica entre la gente y asesores técnicos, que buscan integrar estos asentamientos irregulares al tejido urbano. Una problemática inicialmente no resuelta en esta integración, es el servicio de salud, que temporalmente es solucionada con las llamadas “Caravanas de la Salud”, estaciones móviles diseñadas para cada especialidad, que cuentan con equipo especializado, personal médico y de enfermería.
Curitiba, la ciudad sostenible
Curitiba se reconoce por sus soluciones urbanas, principalmente por su sistema integrado de transporte de masas que, junto con las vías regulares de tráfico ha servido a partir de la década de 1970, como inductor en su desarrollo urbano.
En la década de 1990, la ciudad fue galardonada con el premio United Nations Environment Program - UNEP, de la ONU, considerado el premio máximo del medio ambiente en el mundo.Mediciones recientes indican que el área verde de Curitiba es de 51 metros cuadrados por habitante, tres veces más que el área mínima recomendada por la ONU. Tales áreas se componen, fundamentalmente de parques y bosques municipales que protegen la vegetación ciliar de los ríos locales. En la ciudad hay una gran variedad de plazas y espacios abiertos, asociados a vías públicas bien provistas de áreas verdes.
En las últimas décadas, Curitiba se ha consolidado como centro regional de salud, cuenta con diversos hospitales, clínicas públicas y particulares de las más variadas categorías, logrando ser reconocida por algunos analistas como destino del llamado turismo de salud.
En la década de 1990, la ciudad fue galardonada con el premio United Nations Environment Program - UNEP, de la ONU, considerado el premio máximo del medio ambiente en el mundo.Mediciones recientes indican que el área verde de Curitiba es de 51 metros cuadrados por habitante, tres veces más que el área mínima recomendada por la ONU. Tales áreas se componen, fundamentalmente de parques y bosques municipales que protegen la vegetación ciliar de los ríos locales. En la ciudad hay una gran variedad de plazas y espacios abiertos, asociados a vías públicas bien provistas de áreas verdes.
En las últimas décadas, Curitiba se ha consolidado como centro regional de salud, cuenta con diversos hospitales, clínicas públicas y particulares de las más variadas categorías, logrando ser reconocida por algunos analistas como destino del llamado turismo de salud.
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